Archivado en: Linux, Netbook, Ubuntu | Etiquetas: Netbook, Sistemas Operativos, Ubuntu
Comienzo una serie de entradas relativas a la instalación de Ubuntu 8.10 desde cero. Cómo sin duda sabéis, los netbooks no acostumbran a venir dotados de unidades de CD/DVD. Estos elementos, a su abultado tamaño para un dispositivo de estas carácteristicas, añaden lo arcaico del soporte. Se trata de una oblea de plastico limitada en tamaño y en velocidad. Además, al tratarse de un componente mecánico, el consumo de estos elementos se dispara, restando vida útil a la batería. Las modernas llaves USB o memory stick se han convertido ya en un elemento que suple con creces estas deficiencias.
A la hora de instalar nuestro sistema operativo podemos optar por utilizar una unidad de CD/DVD externa. Sin embargo, yo que no soy amigo de estos dispositivos, he optado por utilizar un memory stick de 8 gigas que no se separa de mi. Estos dispositivos se han visto beneficiados por un aumeto de capacidad/velocidad y una disminución del tamaño. En la actualidad, llevo siempre conmigo un pequeño dispositivo que cabe en el monedero y en el que llevo todo un kit de rescate para posible emergencias informáticas.
Generar una imágen del CD de instalación de Ubuntu 8.10 Live e incluir en un directorio los drivers de la tarjeta Wifi nos va a posibilitar realizar una instalación en cualquier circunstancia.
Para generar esta imágen, he utilizado una de las herramientas más interesantes que he visto en mucho tiempo, se trata de UNetbootin. Esta herramienta, disponible tanto para Linux como para Windows, descarga la imágen de instalación de Linux que deseemos (entre un amplio listado) y lo vuelca al memory stick haciendolo de arranque. Su uso no puede ser más sencillo. En esta ocasión, he generado la imágen usando como sistema operativo anfitrión un Windows XP. Antes de comenzar, comentaros que para utilizar los repositorios que el programa tiene registrados, debeis tener acceso a Internet.
Esta herramienta no destruye los datos ya presentes en el memory stick, con lo que podeis utilizar (previa copia de seguridad) cualquier memory stick que ya esté en uso, teniendo en cuenta eso si, que tenga suficiente espacio libre para alojar el sistema operativo (depende de la distribución).
Tras la descarga, lanzamos el ejecutable unetbootin-windows-304.exe, nos aparecerá una ventana como esta en la que seleccionaremos en el desplegable superior el sistema operativo y la versión a instalar.

Primer paso, selección del sistema operativo y versión.
En mi caso, ha detectado la unidad USB de destino. Una vez damos a Aceptar, el programa comienza a descargar la imágen desde el repositorio.

Proceso de descarga y grabación de la imágen en el Memory Stick
Una vez que el programa haya finalizado el proceso, nos da la opción de reiniciar para comenzar el proceso de instalación, en mi caso le he dicho que no.

Finalizamos el proceso pulsando Salir
Finalmente, antes de extraer el memory stick, desmontamos el dispositivo como de costumbre.
Como veis, en tres pasos muy sencillos hemos generado un soporte con la instalación del sistema operativo que posteriormete utilizaremos. Respecto a la versión, he utilizado la 8.04 Live que contiene los paquetes básicos para realizar una instalación completa. La alternativa de usar la versión NetInstall únicamente sería válida si luego completamos la instalación descargando los paquetes de Internet. Esta opción no es muy recomendable si no la vas a realizar con una conexión cableada, pues los drivers de la tarjeta de red hay que compilarlos con posterioridad.
Aqui finaliza esta primera parte, en la que hemos generado de forma sencilla un soporte para instalar el sistema operativo.
El pasado verano, harto ya de mi portatil (un Dell Latitude D610), comencé a buscar una alternativa que cumpliera con los siguientes requisitos:
- Baja emisión de calor, con temperaturas amientales altas lo que menos necesitas es un equipo que aumente las calorías de la estancia que ocupas.
- Cómodo de usar, tengo tendencia a usar el portátil sentado en el sofá o tirado en la cama.
- Potente sin llegar al extremo de un dual core, pero sin que el rendimiento por el pequeño tamaño no permita realizar las tareas que habitualmente desempeño.
- Ligero, cómodo de transportar de un lugar a otro y de utilizar incluso en situaciones extremas.
- Con un nivel alto de conectividad. Wifi y Bluetooth eran requisitos imprescindibles.
- Asequibles, no es cosa de pagar un dineral por todo esto, ¿no?
Tras unos días de búsqueda, y tras descartar los modelos inferiores a 10”, principalmente por lo minusculo de sus teclados, reduje la decisión a 2 modelos:
- Medion Akoya mini
- Ahtec Lug N11
Ambos son clonicos del MSI Wind y son similares en características y en precio. La diferencia entre ambos modelos es mínima, el Ahtec Lug cuenta con Bluetooth de serie y la cámara web es de 1.3 megapixels, frente a los 0.3 del Medion. La presencia del Bluetooth decantó mi decisión por el modelo de Ahtec.
A medida que comencé a trabajar con el equipo, al que bauticé con el nombre de Clara, comencé a comprobar que todos los requisitos que demandaba se cumplian uno por uno. Se trata de un equipo serio, de dimensiones reducidas. Sin embargo las posibilidades de este equipo son increibles. En la actualidad esta máquina se ha convertido en mi equipo principal, desbancando al PC de escritorio. Desde el puedo trabajar con Internet (web, correo electrónico), ofimática, etc.
La elección del sistema operativo que gestionara mi portatil no iba a resultar trivial. Mi simpatía por Linux es más que notable pero existían ciertos obstaculos que hasta ahora habían impedido el disfrute de este sistema operativo como habitual en mi escritorio.
Comencé por montar un Windows XP, cuyo rendimiento no era del todo malo. Sin embargo, la extraña facultad que tiene el sistema operativo de Microsoft por degradarse hizo que con el paso de las semanas me replanteara esta opción. Llegué a probar Windows Vista para comprobar, una vez más, que no era una opción válida. Instalé con posterioridad Ubuntu 8.04, sistema operativo que, a pesar de ser un LTS, no me ha acabado de gustar. Fué con la 8.10 con la que he conseguido una estabilidad que roza la perfección, siendo a día de hoy la mejor opción.